El terrible acuerdo nos deja fuera de juego a nivel jurídico y se permite poner precio a la vida de una persona -casualidades de la vida maricón y como se cansaron de repetir con otras caracteristicas estigmatizantes-
Que infame los 150000 euros, que horror la condena de bolsillo y que barbaridad dejarlos impunes por las calles.
El pacto evita las respuestas sobre el posible odio y homofobia que pudieran haber tenido cabida en la secuencia de hechos y sobre todo enmudece sus desesperados y dolorosos gritos de angustia que todavia ahora ensordecen y ahogan los más fundamentales derechos fundamentales.
Lo peor de todo la broma de mal gusto sobre el cursillo de DDHH.
El pacto nos arrebató la inocencia y a la vez mostró la cruda cara de la impunidad.



